Todos tenemos luz.
Todos tenemos sombra.
La sombra no es lo malo de ti.
Es lo que no supiste cómo amar, aceptar o comprender.
MI SOMBRA es un espacio seguro para mirar hacia adentro,
reconocer tus emociones, patrones y heridas
y transformarlos en conciencia, fortaleza y paz.
Cuando abrazas tu sombra,
dejas de pelear contigo mismo.